Alivio igual que el niño que no atreve a levantar la mano para preguntar lo que es obvio que nadie ha entendido. Alivio porque atreverse a elegir el camino que nunca escogemos no es de estúpidos sino de valientes y vergüenza porque en el fondo ya sabíamos que ese era el camino y alguien tuvo que venir y decirnoslo.
Lógica aplastante que te clava en el suelo y aleja de las nubes que no dejan ver la meta.

2 comentarios:
A ze hausnarketa sakon...eta poetikoa!muxuak
Aupa tio, qué tal va todo? qué tal van las perspectivas en la fábrica, ya levantas a las masas de la siesta?, cuidate.
Saludos.
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